¿Tus fotos venden o te hacen perder clientes? El secreto detrás de las fotos que venden

Imagina esto: un cliente abre una app de comida, desliza el dedo y, en cuestión de segundos, decide si ordena o sigue buscando. ¿Qué lo hace detenerse? Sin duda, la foto. Esa imagen no solo debe mostrar un plato, sino que debe despertar el deseo de probarlo.

Hace un tiempo, Volup App me contactó para fotografiar los platos de algunos de sus clientes y hoy quiero compartir contigo cómo me preparo para este tipo de sesiones, donde cada detalle cuenta y el objetivo es claro:

Hacer que las fotos no solo se vean bien, sino que también vendan.

¿Cómo lograrlo?

1. Planificación: la clave para un shooting exitoso
 Lo primero que hago es definir cuántos platos voy a fotografiar. Esto me ayuda a calcular el tiempo de la sesión y a organizarme para que todo fluya sin contratiempos. Además, reviso si puedo usar los props del restaurante o si necesito llevar algunos extras. Cada elemento en la foto debe sumar, no distraer.
2. Conocer los requisitos técnicos

Cada app tiene sus propias medidas y especificaciones para las fotos. Antes de empezar, me aseguro de conocerlas al detalle. No se trata solo de tomar una buena foto, sino de que cumpla con los estándares que la plataforma exige. Esto incluye desde el tamaño de la imagen hasta la resolución y el formato.

3. La luz

Para este tipo de fotos, suelo trabajar con una luz principal y un rebote, dependiendo del set. La luz es fundamental para resaltar colores y texturas, y para crear una atmósfera que invite a probar el plato. También reviso que el balance de blancos esté perfecto, para que los colores se vean naturales y apetitosos.

4. Detalles que marcan la diferencia

Las sesiones de product placement son de mis favoritas, especialmente cuando los platos están bien presentados. Cada detalle cuenta: desde la disposición de los ingredientes hasta el ángulo desde el que se toma la foto. El objetivo es que la imagen no solo muestre el plato, sino que cuente una historia y genere una conexión emocional con quien la ve.

¿Por qué es tan importante una buena foto?

En un mundo donde las decisiones se toman en segundos, una foto puede ser la diferencia entre un pedido y un scroll hacia abajo. No se trata solo de mostrar un plato, sino de crear una experiencia visual que invite a probarlo.

Si quieres ver algunos de los resultados de estas sesiones y cómo logramos que los platos se vean tan apetitosos, sígueme en @lulidavalosstudio. ¡Te prometo que te va a dar hambre!