De la mesa a la cámara: cómo hacer que la comida se vea increíble en fotos
Lograr que un plato se vea tan bueno como sabe es todo un arte. No se trata solo de apuntar la cámara y disparar, sino de jugar con la luz, los ángulos y los detalles para contar una historia.
¿Listo para mejorar tus fotos de comida? Aquí van algunos trucos esenciales.
1. Encuentra el mejor ángulo
Cada plato tiene su lado más atractivo. Para algunos, una vista cenital funciona mejor; para otros, un ángulo de 45° resalta texturas y profundidad. Experimenta hasta encontrar la mejor perspectiva.
2. La luz natural es tu mejor aliada
Evita el flash y busca luz suave. Fotografía cerca de una ventana para obtener sombras sutiles y colores vibrantes. Si necesitas luz extra, usa difusores para suavizarla.
3. Elige props con intención
Menos es más. Usa elementos que complementen el plato sin robarle protagonismo: fondos neutros, cubiertos sencillos o servilletas de lino pueden hacer la diferencia.
4. Cuida la composición
Juega con la regla de los tercios, líneas diagonales y espacio negativo. La disposición de los ingredientes también influye: un plato bien presentado es clave para una buena foto.
5. Edición: el toque final
Ajusta brillo, contraste y temperatura de color sin perder naturalidad. Herramientas como Lightroom te ayudarán a potenciar la imagen sin que se vea artificial.
6. Sé creativo
Prueba fondos con textura, capturas en movimiento (como miel cayendo sobre un postre) o composiciones inesperadas. La creatividad es lo que hará que tu foto destaque.
Aplicando estos trucos, tus fotos gastronómicas se verán más profesionales y transmitirán la esencia de cada plato. ¡Hora de practicar!